Los que hayáis leído otras de mis entradas ya sabréis que me apasiona el género de terror. Desde muy pequeño tuve la oportunidad de leer a dos grandes del género: Edgar Allan Poe y Howard Phillips Lovecraft. Relatos e historias como El Pozo y el péndulo, El caso de Charles Dexter Ward, Las Aventuras de Arthur Gordon Pym, Las Montañas de la Locura alimentaron mi, ya de por si imaginativa, mente a una edad de unos 13/14 años.

Sin embargo, estas últimas dos semanas ha dado la casualidad de que he empezado a leer dos libros diferentes en los que, la atmósfera, la historia y el alma que mora en ellos me ha recordado extremadamente a la escritura de Lovecraft. Y llevo inquieto desde entonces dándole vueltas y más vueltas a una pregunta.

¿Qué hizo H.P. Lovecraft para ser la fuente de inspiración de tanto artistas?

Lovecraft, la musa errante del siglo XXI

El primer libro que me trajo de vuelta mis recuerdos sobre Lovecraft es uno de los últimos escritos por Greig Beck (os hablé de él hace unos meses y de su libro Proyecto Arcadia). Su título es Book of the Dead (El Libro de los Muertos en castellano, aunque no hay traducción de este libro a nuestro idioma). No es que me haya recordado a la recargada prosa de Lovecraft, sino que es un libro que utiliza a Abdul Alhazred y su Necronomicón, junto con los sempiternos Primigenios como base para crear una escalofriante historia. De hecho es por su prologo por lo que me decidí a escribir mi relato El Nigromante.

Es el segundo grupo de libros que me he comprado en menos de una semana, y del que ya me he leído el primero, el que tiene una atmósfera que se asemeja mucho a las ideas de Lovecraft. Se llama La Trilogía de Southern Reach y está escrita por Jeff VanderMeer. No os doy detalles, puesto que el miércoles publicaré mi reseña del primero de sus libros (Aniquilación), pero baste con decir que crea un mundo dentro de nuestro mundo tan imaginativo e inquietante que el nombre Lovecraft vino rápidamente a mi mente.

Y, al coincidir ambos libros en su inspirador, eché un vistazo a mi biblioteca de Terror. La práctica totalidad de los autores que la componen citan entre sus autores más influyentes a H.P. Lovecraft. Stephen King, Adam Nevill Greg Beick, Jeff VanderMeer son algunos de ellos. Pero también tenemos juegos de rol (La Llamada de Cthulhu), las películas con inspiración lovecraftiana (Dagon, El innombrable, …), grupos musicales como Cradle of Firth o Iron Maiden,…, videojuegos (Alone in the Dark), el juego de tablero Arkham Horror… es imposible condensar toda su influencia en un sólo párrafo. Ni siquiera en un sólo artículo.

¿Cómo un autor que vivió y murió en la más absoluta miseria, sin reconocimiento ni gloria por sus obras, se ha convertido en la fuente de inspiración de tantas generaciones?

H. P. Lovecraft | ERDC
H. P. Lovecraft | ERDC

La vida de Lovecraft

Si echamos un vistazo a la biografía de Lovecraft (o en su defecto a su extensa entrada en la Wikipedia), podremos recorrer sus 46 años de existencia. Y en ese recorrido hay un detalle que sobresale al resto: la tragedia, la soledad y la tristeza poblaron su vida desde el principio.

Su padre murió debido a una serie de trastornos neurológicos cuando Lovecraft tenía tan sólo 3 años y su madre descargó sus frustraciones como burguesa venida a menos en su único hijo, causándole una serie de trastornos de la personalidad. Dedicándose a sobreprotegerle, sometiéndolo a una estricta disciplina, apartándolo del resto de niños por considerarlos inferiores y diciéndole que feo como era no conseguiría triunfar en la vida. En definitiva, una dura infancia marcada por la tragedia y una férrea disciplina materna.

¿Es entonces la tragedia la causante de todo? No. A este ecosistema hay que sumar que Lovecraft era un niño prodigio: recitaba poesía a los dos años, leía a los tres y empezó a escribir a los seis o siete años de edad. Inteligente, imaginativo, inquisitivo, auténtico devorador de libros y, sobre todo, extremadamente inquisitivo con todo. Mientras sus compañeros querían jugar a juegos fundamentalmente físicos, el prefería imaginar un inexistente pero increíble mundo a su alrededor.

Y además de todo, extremadamente sensible. Sufrió varias crisis nerviosas a lo largo de su existencia que le postraron en cama y le impidieron hacer ciertas actividades normales.

Ahora si que tenemos un caldo de cultivo propio de un genio.

Lovecraft el «escritor»

Lo más destacable de Lovecraft, es que nunca consideró que tuviera que dedicarse a la profesión de escritor. No esperaba ni reconocimiento ni remuneración por sus obras, llegando a decir que un caballero no intenta darse a conocer, lo deja para los egoístas arribistas y mezquinos. Algo que llevó hasta el extremo, ya que a pesar de su extrema pobreza nunca intentó hacer lo contrario y dedicarse de lleno a vender su obra y obtener un beneficio por ella.

Y así fue como murió este genio. Sólo, pobre y sin reconocimiento alguno. Sin embargo, a lo largo de sus 46 años acumuló algo así como 100.000 cartas escritas, unos cuantos centenares de relatos y algún escrito más extenso (como las montañas de la locura o el horror de Dunwich).

Menos mal que decidió formar un pequeño circulo literario de colegas con los que compartía su pasión por la escritura (los Amigos de Lovecraft), porque fueron ellos los que se empeñaron en sacar a la luz toda su obra. Y gracias a ellos tenemos hoy en día todo su material.

¿Es entonces por esto por lo que es tan conocido hoy en día? ¿Un escritor con historia trágica, final más trágico todavía y unos admiradores que intentaron elevar su nombre de manera póstuma?

Yo creo que no, muchos son los escritores que tienen vidas trágicas, finales trágicos y amigos que pueden intentar elevar su obra mas allá de lo imaginable. Y no por ello perduran en nuestro recuerdo 100 años después.

¿Es entonces Lovecraft un genio por su literatura? Aquí voy a mojarme un poco más… porque sinceramente creo (bueno, yo y muchos de los artículos que he revisado para empaparme de la historia de Lovecraft) que no era buen escritor. Su inglés arcaico, su abuso de la adjetivación y su utilización de adjetivos que raramente se utilizan (ciclópeo, atávico, arcano, numinoso, …) no lo hacen precisamente un escritor brillante.

¿Entonces cuál es la magia de Lovecraft?

La imaginación de Lovecraft

La clave de su magia está en el increíble universo que nos dejó. Su afán por lo cósmico, por demostrar que la humanidad no es sino una mísera mota de polvo en un universo poblado por terribles seres infinitamente más poderosos que nosotros… El verdadero legado de Lovecraft está más allá de sus palabras. Su legado son todos y cada uno de los mundos que nos dejó, de cada uno de los dioses Primigenios, Arquetípicos, Exteriores con los que fue poblando sus relatos.

Su maravillosa capacidad para explorar un mundo onírico y para volcar en un papel sus pesadillas y miedos más personales. Y luego trasladar todos aquellos pensamientos destructivos sobre la humanidad y la mente humana junto con los horrores que su mente creaba. Los informes Yog-Sothoth, el ciego y lobotomizado Azathoth y el ingente número de pequeñas, horribles y desquiciantes criaturas con las que jugueteaba.

Cthulhu_sketch_by_Lovecraft
Cthulhu_sketch_by_Lovecraft

Y a todo esto hay que sumarle su constante desprecio por la mente humana. Su terror se basa en la fragilidad de esa mente, en la facilidad con la que un horror innombrable venido de las estrellas puede hacernos enloquecer. Ese es su verdadero legado. La fragilidad de la mente, la cantidad de horrores que pueblan las estrellas, los posibles mundos ocultos que encierran nuestros sueños…

Si algo hizo Lovecraft fue abrirnos la mente a unos mundos que nada ni nadie se había planteado. Él fue quien nos enseñó la puerta, y desde entonces hemos sido nosotros los que, gracias a él, la hemos cruzado para estudiar e investigar qué es lo que hay al otro lado.

Él nos abrió los ojos, y gracias a él despertó la imaginación de muchos de nuestros actuales artistas favoritos. Más que gracias por tu obra, deberíamos darte las gracias por enseñarnos un nuevo camino por el que dejar que navegue nuestra imaginación.


Escrito por David Olier para el blog El Rincón de Cabal en honor al escritor H.P. Lovecraft.

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    Comentarios

    1. En otro tiempo, otrora como dirían los clásicos, me encantó Lovecraft y por supuesto Poe – el maestro-. Ahora he dejado el terror de lado, por lo visto mi mente va por otros derroteros, pero no he podido olvidar Los Mitos de Cthulhu. Consigue atmósferas inquietantes. Como tu crítica, David. Hasta me apetecido releerlo. (Jajaja)

      • Yo la verdad es que ayer cogí dos de mis relatos de Lovecraft favoritos, y me llevé un poco de desilusión al ver que no me transmitían lo que yo recordaba que sentí la primera vez que los leí.

        Será que soy menos impresionable pero… es una verdadera pena no poder sentir sus historias “como la primera vez” 😉

    2. Sin duda EL MAESTRO junto con Poe.Lo siento por los seguidores de Stephen King.
      Lovecraft nunca me ha aburrido y King lo ha hecho en varias ocasiones.

      • Pues si. Poe sentó las bases y Lovecraft creó un universo y una manera de contar las cosas. En el género de “terror” no creo que haya otro escritor que haya conseguido algo similar. Los demás (como King) crean historias aisladas mejores o peores, pero no dejan de ser eso: islas solitarias sin relación entre ellas.

    3. Gracias por una reseña biográfica tan interesante de un genio singular. Hace pocos años releí “El extraño caso de Charles Dexter Ward”, el libro que a los dieciséis años me abrió de par en par las puertas del universo Lovecraft, que devoré con avidez. Desgraciadamente, a mi también me dejó frío leerlo de nuevo. Yo no creo que Lovecraft revele la existencia de un mundo paralelo o real. Amor, odio, tristeza, alegría y miedo son cinco emociones básicas de los animales más inteligentes. Creo que el mérito de Lovecraft, como el de otros grandes autores, es su facilidad para estimular una sensación animal primigenia, en su caso el TERROR con mayúsculas. Lo que no acabo de entender es por qué releer a Poe sigue provocando emociones y hacerlo con Lovecraft no. Quizás lo que provoca el terror Lovecraft no resiste un análisis crítico y “se derrite” con el tiempo, mientras que defenderse del terror de Poe es más difícil, porque está más elaborado y resulta más verosímil.

      • Yo creo que es porque el terror de Lovecraft es mas por la novedad de lo cósmico y los horrores que hacen que la mente humana enloquezca. Una primera vez impacta, pero en la segunda ya estas preparado.

        En el caso de Poe, va más allá del terror “físico” de algo que te vuelve loco. No es un terror “externo” a nosotros como Lovecraft, sino que es un terror primario e interno a nosotros mismos. Me viene a la mente el pozo y el péndulo o Arthur Gordon Pym, en los que la angustia proviene de los protagonistas, de la situación que viven y de como ellos y sus miedos se enfrentan a ellas. Es algo que nos daría miedo a todos una y otra vez.

        En definitiva: ver un Horror Cósmico asustaría un numero finito de veces, al final nos acostumbraríamos. Pero estar solo, encerrado y perdido en medio del mar en un barco a la deriva… Eso nos mataria siempre de miedo.

    4. La perversidad, el mal,residen esencialmente en el seno de las personas esto Poe nunca lo olvido, el ser humano es fragil, la mente se rompe como un cristal, el miedo a nuestro lado oscuro a nuestra locura va mas allá que simples horrores externos.

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