Ser escritor es algo que asociamos directamente con la imagen de una persona sentada delante de un ordenador escribiendo. Parece obvio, ¿verdad? Un escritor… escribe. Sin embargo, hay otras muchas, muchísimas cosas, que tiene que hacer una persona hoy en día para poder ser escritor. Tareas que quitan mucho tiempo y, como en mi caso durante las últimas semanas, te mantienen alejado de la escritura. De hecho te hablé de algunas de esas cosas hace unos meses cuando te conté esas 5 habilidades adicionales que necesitas para ser escritor.

Hoy, a diferencia de aquella vez que te hablé de habilidades adicionales, quiero hablarte de qué tareas directamente relacionadas con la escritura me han tenido ocupado todo el tiempo de trabajo de los últimos dos meses. Tareas que son necesarias para todo el que quiera ser escritor emprendedor y tener posibilidades de éxito (lo que se traduce en vivir de escribir). Así que ya sabes… si quieres ser escritor… ¡presta atención!

Ser escritor 3.0

Las 5 habilidades que te conté en ese artículo que te mencionaba (marketing, community management, gestión web, experiencia con plataformas de venta online y contabilidad) están relacionadas con cualquier escritor de hoy en día. Es más, si quieres ser escritor tradicional y que sea una editorial tradicional la que te haga todo el trabajo sucio seguirás teniendo que aprender de un modo u otro esas 5 habilidades.

Pero hoy no te quiero hablar de cómo ser escritor tradicional. Hoy quiero hablarte de qué es lo que necesitas saber para ser un escritor autopublicado. Uno de esos escritores que deciden tener el control de todo el proceso de edición de su libro y que, por eso mismo, necesitan saber cómo hacer todas las tareas que eso conlleva.

Y no solo voy a hablarte de cómo ser escritor autopublicado, sino también de qué más tienes que hacer para vivir de escribir. Y por eso lo llamo ser escritor 3.0: 1.0 por escribir, 2.0 por la promoción online y 3.0 por los beneficios. Aunque no esperes una receta mágica… solo espero abrirte los ojos en un par de aspectos.

Ser escritor no solo es escribir

Como te decía, llevo casi dos meses sin escribir una sola palabra. Bueno, para ser sinceros, sin escribir una sola palabra de mi novela. He escrito el inicio de un relato, un buen puñado de posts y otro tipo de cosas. Pero escribir lo que se dice escribir no es que haya escrito mucho.

Así que, ¿a qué me he estado dedicando estos dos meses? Y esta vez sí que he estado trabajando en mi vida como escritor.

Digo esto porque, si llevas siguiendo este blog un tiempo (largo ya), quizá recuerdes el artículo que escribí llamado 7 cosas que he aprendido después de 6 semanas sin escribir. Esta vez la culpa de no escribir no la tiene mi hija (pobrecita mía), sino que la tiene la propia escritura. Porque, como te decía, ser escritor no solo es escribir.

¿Qué más es ser escritor?

1. Ser escritor es aprender

Siempre hay algo nuevo que aprender, una herramienta nueva que conocer o un área de conocimiento que expandir. Estos dos meses he estado formándome en áreas específicas de marketing, en cómo grabar y editar vídeos, un poquito más sobre corrección profesional… además de empezar a formarme en cómo se crea, mantiene y distribuye un podcast.

¿Casi nada verdad?

Y es que si quieres ser escritor 3.0 vas a tener que mojarte y aprender un montón de cosas que te serán útiles para poder promocionarte y sacar dinero de lo que haces. Porque, quizá no te hayas enterado todavía pero… de vender libros vive muy poca gente.

Nota: las plataformas de cursos que más he explotado yo son dos: la que ya te he comentado en otras ocasiones de marketing online para escritores y la que tiene Joan Boluda sobre marketing online. Cualquiera de las dos (o ambas) son muy recomendables para alguien que quiera ser escritor 3.0.

Nota 2: Es muy importante que entiendas que ser escritor y vivir de escribir es como emprender un nuevo negocio. Y eso exige una inversión por tu parte: en tiempo y en dinero. El que piense que sentándose delante de un escritorio a escribir sin gastar un duro es posible… ha visto demasiado cine.

2. Ser escritor es corregir

Mientras pensaba en qué plan iba a seguir este año 2017 me di cuenta de que tenía material para publicar un segundo libro de relatos. Porque, mientras trabajo en mi novela muchas veces dedico ratos sueltos (o días enteros) a desahogarme escribiendo sobre otras cosas. Qué quieres que te diga… concentrarme durante meses en una misma tarea no es mi fuerte.

¡Y vaya que si he escrito! En concreto, eliminando relatos de otros géneros, relatos no terminados y relatos que no me gustan; tengo casi 45 000 palabras de relatos para publicar. Casi nada…

Pero limitarse a escribir esas 45 000 palabras no es ser escritor. Porque ser escritor también implica que esos textos sean lo más potables posibles. Y esto, querido amigo, implica muchísimas horas de corrección. Y, para colmo de males, he decidido reeditar y corregir mi primer libro de relatos, La imaginación también muerde, por lo que estoy un poco harto de corregir…

Entonces… ¿corregir es escribir? Pues no lo sé. Realmente no estás creando nada nuevo sino que mejoras lo que ya tienes. Y, aunque reescribas un relato completo, no estás haciendo nada que no hubieras hecho ya. Así que yo no considero como escribir aquellas palabras que escribes mientras corriges. Aunque esto sería otro tema de debate.

El caso es que para ser escritor hay que saber corregir y hay que dedicar muchas horas a esas correcciones. Y a aprender cómo hacerlas. Porque, créeme, aunque escribas y creas que sabes bien cómo se hace… es increíble la cantidad de fallos que un corrector profesional detectará tus textos.

Nota: El libro de Gabriella Campbell llamado 70 trucos para sacarle brillo a tu novela te vendrá genial para tener una guía de consulta rápida y detallada sobre los aspectos más importantes de la corrección de un texto. Aunque le práctica y la experiencia también son un aliado muy poderoso.

3. Ser escritor es escribir posts

Lo cuestiona Gabriella en su post cómo saber si deberías tener un blog, lo afirma Ana en su post cómo convertirse en escritor emprendedor y también lo hace en su libro El escritor emprendedorpara ser escritor necesitas tener un blog. O, al menos, una plataforma en la que promocionarte.

Y esas plataformas (llámala blog, llámala RRSS, llámala… lo que quieras) necesitan que las alimentes.

En mi caso, además de mis cuentas de Facebook y Twitter (que también requieren de un trabajo de mantenimiento), tengo que alimentar este magnífico blog con artículos semanales. Hacerlo, aunque placentero, suele conllevar una cantidad de tiempo considerable. Documentarse, investigar, redactar, maquetar y enlazar un artículo como este lleva mucho más trabajo del que pueda parecer a simple vista.

Por eso conviene tener una planificación, ser constante al publicar y perder el tiempo justo en él. Así que te recomiendo que eches un vistazo a:

4. Ser escritor es mantener el contacto con tus lectores

Ya sea a través de las redes sociales, de los comentarios que dejan en el blog, de los emails que te envían o de la lista de suscripción que tengas; tienes que estar en contacto con todos aquellos que quieren leerte y tienen a bien compartir sus palabras contigo. Son ellos a quiénes les debes ser quien eres.

Esto, en los blogs de gran envergadura (como el de Gabriella Literaria) debe de ser una locura. En un blog de tamaño medio como este es manejable aunque entraña un montón de tiempo invertido.

Y es que si tienes un blog debes tener una lista de suscripción para conectar con tus seguidores. Son un medio magnífico para hablar de tú a tú con quien quiere leerte. Pero este tipo de listas y comunicaciones también requieren de una buena inversión en tiempo: seleccionar contenido, preparar y diseñar los correos, escribirlos, planificar qué vas a hacer y cuándo…

Además, es la mejor manera de notificar sobre tus novedades y libros a la gente que de manera activa ha indicado que quiere saber de ti. Y por tanto es una herramienta de marketing muy potente que hay que cuidar y mimar.

5. Ser escritor es buscar la manera de vivir de escribir

Sé que está mal decirlo. Mucha gente evita el tema y enviar determinados correos en una lista de suscripción de escritores promocionando un producto suele conllevar la baja de un buen puñado de esos mismos suscriptores pero… los escritores necesitamos dinero para vivir. No vivimos del aire ni podemos crear comida con nuestras letras… Así que, de un modo u otro, tenemos que conseguir que llegue dinero a casa.

Pero… ¿cómo gana dinero un escritor? Porque, si no se puede vivir de escribir y vender libros (ya he dicho que vender libros no te saca de pobre)… ¿qué puede hacer un escritor para ganar dinero?

Un escritor 3.0 debe diversificar sus ingresos (o tener otro trabajo que te mantenga): correcciones, informes de lectura, asesoramiento, formación,…

En mi caso particular proporciono servicios especializados de lectura editorial para escritores de ciencia ficción, doy formación específica en otras plataformas y estoy preparando el lanzamiento de mi propia tienda online para incluir esos servicios, los cursos que tengo preparados, mis propias publicaciones y mucho más.

Porque sí, querido lector, como escritor que soy también tengo que intentar que te guste lo que hago y que pagues por ello. No entiendo por qué es un tema tabú: que te guste mi trabajo, lo compres o lo compartas es lo que consigue que pueda seguir haciéndolo.

En definitiva

Ser escritor es mucho más que escribir. Ya solo por el mero hecho de querer que otros te lean necesitas disponer y aprender de ciertas habilidades extra que te hagan llegar hasta tus lectores. Además, si tu objetivo no solo es ser escritor, sino también vivir de escribir… esas habilidades se multiplican por un número muy alto y exigen de ti una mayor implicación.

Por fortuna, hay muchos expertos y especialistas en el tema que te pueden ayudar en tu camino y que te explicarán la mejor manera que conocen de conseguir alcanzar tus objetivos. Pero ten en cuenta que ser escritor es una carrera de fondo en la que tienes que poner mucho de tu parte y tener la paciencia y el ánimo necesario para llegar hasta el final. Además de, como decía al principio, invertir tiempo y dinero en formarte.