Mientras repasaba los temas sobre tecnologías de ciencia ficción que he tratado ya en el blog, me di cuenta de que todavía no he hablado de uno de los más recurrentes en mis relatos: el transhumanismo. De hecho, podría decirse que también es el eje central de la novela que estoy a punto de terminar de escribir: Mariposas de acero.

Así que hoy, en mi entrada trimestral sobre cómo escribir ciencia ficción creíble, ha llegado el momento de que te explique las bases del transhumanismo y las corrientes que existen. Porque, aunque es cierto que la inspiración no llega sola, puedes salir a buscarla leyendo este tipo de artículos. Yo mismo he anotado tres ideas nuevas en mi cuaderno de futuras historias.

Transhumanismo

¿Qué es el transhumanismo? Una definición corta podría ser que el transhumanismo busca modificar nuestro cuerpo para mejorar sus capacidades. Puede que encuentres literatura que hable de la modificación del entorno, en lugar de la modificación humana, pero a mí nunca me ha parecido que eso pueda llamarse transhumanismo. Al fin y al cabo, es lo que llevamos haciendo desde que hicimos el primer fuego.

El transhumanismo busca modificar nuestro cuerpo para mejorar sus capacidades.

El caso es que transhumanismo implica modificar a los seres humanos. Como buen escritor, lector y amante de la ciencia ficción que soy, entenderás que este es un tema que me apasiona. Muchas de las películas y libros de ciencia ficción en los que puedas pensar tratan sobre el transhumanismo.

¿No me crees? Aquí viene una muestra:

Películas

  • Matrix
  • Elysium
  • Transcendence
  • Avatar
  • RoboCop
  • Terminator
  • Cualquier película de superhéroes

Libros

Y otros muchísimos ejemplos que podría poner durante páginas y páginas. El transhumanismo en la ciencia ficción es como el sol para el día. Nos encanta modificar a los seres humanos, nos encanta llevarlos hasta límites y extremos imposibles y nos encanta hablar de ello.

Sin embargo, ¿cómo y cuánto podemos modificar a un ser humano?

Tipos de transhumanismo

Desde mi punto de vista, existen dos maneras de llevar a cabo este transhumanismo. La primera sería hacerlo mediante elementos externos, utilizando la tecnología para aumentar y modificar las capacidades de estos cuerpos de carne que tenemos: transhumanismo tecnológico. La segunda, sería modificar esa misma carne utilizando técnicas de manipulación genética: transhumanismo genético.

Cada uno de estos tipos de transhumanismo tiene sus propias subclases, así que déjame contarte un poco más sobre cómo son y qué podrías hacer.

Transhumanismo tecnológico

Este tipo de transhumanismo es el que más estoy explorando ahora. Memoria selectiva (el libro) contenía historias de ambos espectros (genético y tecnológico), pero el relato en sí y la novela que estoy escribiendo a raíz de él (Mariposas de acero) se centran en el aspecto tecnológico de la modificación humana.

El objetivo de esta corriente transhumanista es conseguir que el ser humano evolucione y aumente sus capacidades para convertirse en un neohumano mucho mejor que la raza normal utilizando dispositivos mecánicos, electrónicos o softwares.

Como puedes intuir, las opciones que tienes ante ti para modificar a una persona con tecnología son… increíbles. Pero déjame matizar que el objetivo del transhumanismo es modificar a la persona, no proporcionarle herramientas para mejorar.

Primera regla del transhumanismo: modifica a las personas, no las ayudes. ¿Quieres que disparen? No les des un arma, sustitúyeles un brazo por un fusil.

Con esto quiero decir que un exoesqueleto mecánico (como los que están desarrollando para el ejército) no es, desde mi punto de vista, transhumanismo. Es un aparato que ayuda al ser humano, no lo modifica. Un ejemplo de transhumanismo sería, dicho mal y pronto, el endoesqueleto de adamantium que lleva Lobezno, un recubrimiento metálico que hace que sus huesos no se puedan romper. Aunque Lobezno es un superhéroe Marvel y eso hace que sea difícil hablar de él como ciencia ficción… pero nos vale como ejemplo.

1. Modificaciones corporales

El ejemplo del transhumanismo de Lobezno nos sirve para hablar de nuestra primera opción para transhumanizar al ser humano: modificar su cuerpo. Bien sea por añadirle cosas (extremidades, funcionalidades…) o por sustituir las que ya tiene (un brazo biónico, un ojo…), este tipo de transhumanismo busca modificar el cuerpo humano para llevarlo al siguiente nivel.

Esta manera se ha explotado hasta la saciedad en las películas de ciencia ficción (es muy, muy visual eso de insertarle cosas metálicas a alguien y hacer que vuele, salte o pegue con fuerza sobrehumana). El problema que tiene, es que estamos hablando de insertar objetos extraños en cuerpos orgánicos… y ya sabes que tu cuerpo, el mío y el de cualquier hijo de vecino, suele luchar con uñas y dientes para expulsar esos implantes extraños.

Por eso conviene pensarse bien de qué material, qué modificaras y cómo explicas que tus neohumanos lleven brazos mecánicos, corazones de plástico o refuerzos óseos.

Además, la pega que le veo yo a modificar los cuerpos, es que tu línea genética no se va a enterar demasiado. Tus hijos no nacerán mejor preparados que tú para esas modificaciones y en cada generación tienes que volver a realizar cientos de miles de operaciones para conseguir que sean tan neohumanos como quieras.

2. Modificaciones neuronales

Como segunda alternativa al transhumanismo tecnológico, podemos expandir la mente en lugar del cuerpo.

Por un lado, podríamos hacerlo igual que en el caso anterior: poniendo dispositivos externos conectados a nuestros cerebros que nos permitieran hacer cosas alucinantes. Ordenadores integrados, sensores de cualquier tipo, comunicadores… Sin embargo, hacer esto viene a ser un poco más de lo mismo que antes.

Pero, ¿qué pasaría si consiguiéramos entender el funcionamiento exacto de nuestro cerebro? Si alguien pudiera hacer un mapa de cómo se toman las decisiones, dónde nacen las ideas y exactamente cómo fluye la información en cada cerebro, ¿no sería posible modificarlo a nuestro gusto?

Me estoy refiriendo a programación neuronal, a crear softwares para instalar en cerebros ajenos. Y no solo hablo de insertar conocimiento, como se hace en Matrix, sino a modificar el comportamiento de nuestro cerebro. Pedirle que aumente la secreción de ciertas hormonas para… no sé, regenerarte más rápido, ser más agresivo, ser más calmado… Las posibilidades son infinitas.

3. Migraciones cognitivas

Habiendo dominado nuestro cerebro y pudiendo manipularlo a nuestro antojo, el siguiente paso de la evolución neohumana sería mover nuestra consciencia de un cuerpo a otro.

Y no solo de un cuerpo orgánico a otro cuerpo orgánico, sino poder transferir nuestra mente a un soporte físico (bueno, o etéreo como propone Greg Egan en Ciudad permutación). Eso nos garantizaría algo parecido a la inmortalidad.

Lo que pasa, y esto es una reflexión muy interesante a desarrollar, es que aquí entrarían consideraciones psicológicas muy profundas. ¿Sabías que hay pacientes que no se reconocen como ellos mismos cuando se realizan alguna operación estética? Pues ahora intenta imaginarte que no te operas el cuerpo… ¡sino que te lo quitas entero!

4. Inteligencias artificiales

Llegados a este punto en el que el transhumanismo ha llevado a la neohumanidad a salir de las carcasas de carne, podemos plantearnos un camino inverso. En lugar de llevar una consciencia humana a un soporte artificial, ¿qué tal si creamos una consciencia artificial?

Si hemos descubierto cómo funciona la cognición a un nivel tan detallado como para crear aparatos que puedan contener nuestra mente (sin olvidar el hecho de que sabemos replicarla), podríamos jugar a ser dioses y crear nuestros propios humanos de juguete.

Quizá no es transhumanismo en sí el hecho de crear una nueva raza de robots o cyborgs que tuvieran consciencia propia, pero ¿el transhumanismo no buscaba modificar la raza y nuevos humanos? Este tipo de seres sería una evolución artificial de nuestra raza y serían mucho mejores que nosotros.

Bueno, eso si conseguimos prepararlos para los dilemas de una vida en la que no todo tiene una respuesta cuantificable…

 Transhumanismo genético

Como te decía en el punto anterior, el problema del transhumanismo tecnológico es que tienes que realizar las modificaciones cada vez que nace un nuevo ser humano. Es posible, sí, sobre todo si haces esas modificaciones durante el crecimiento de las personas.

Yo mismo he diseñado un sistema reglado para que mi Imperio Taiasiático, en el que se ubican Memoria selectiva y Mariposas de acero, tenga a todos sus ciudadanos modificados y mejorados desde la cuna. Un sistema que espera a que las capas más arcaicas del cerebro se formen e inserta un ordenador en la base del cráneo para crecer y aprender junto al sistema nervioso de las personas.

Sin embargo, me sigue pareciendo un sistema un tanto ineficiente de transhumanismo. Vale que en mis historias tiene un objetivo que va más allá de la mejora del ser humano (y que no puedo contarte aquí :P), pero sigue siendo ineficiente: nace humano – modificas humano – humano acepta o rechaza las modificaciones.

Para mí, el verdadero transhumanismo es aquel que modifica a toda la especie de un plumazo o lo va haciendo conforme pasa el tiempo. Y para eso la única opción es alterar la biología humana.

¿Cómo?

1. Drogas

La opción más básica de este tipo de transhumanismo sería la de modificar temporalmente el comportamiento o las capacidades de un ser humano. Para eso podríamos utilizar drogas que mejorasen nuestras capacidades como seres humanos.

Algo que mejorase tu regeneración, evitase tu sangrado, aumentase la velocidad de computación de tu cerebro (digoooo las sinapsis neuronales :P), mejorase tu visión… Cualquier cosa que te puedas imaginar y que tuviera una mínima base científica (y si no te importa, invéntate una hormona o un tipo de célula que hace lo que quieres).

Así que, si estás pensando que fumarte un porro, meterte coca o pincharte algo te está convirtiendo en un neohumano mejorado… siento decir que estás muy equivocado. Estoy hablando de modificar y mejorar tus habilidades, no de alterar tu percepción de tal manera que crees que eres mejor :P. Aunque, ahora que lo pienso, la cocaína sí que ayuda a evitar que te desangres…

Dicho esto, el mejor ejemplo de transhumanismo basado en las drogas que te puedo poner es el que recoge la película y la serie de Limitless (Sin límites en español). Una droga que te convierte en un superhumano con un cerebro increíble y privilegiado con acceso a cada conexión neuronal.

2. Alteraciones genéticas

La segunda opción de transhumanismo genético, que abarca muchísimas más opciones que la primera, es ir directamente a la raíz. Coge el cuerpo de un ser humano y modifícalo a placer. Haz que sus huesos no se formen a partir de osteoblastos, sino que lo hagan con aceroblastos o lo que te apetezca; que la densidad de conos y bastones de los ojos sea alucinante o que tengan un tercer tipo de célula que les permita ver los infrarrojos… ¡lo que quieras!

El transhumanismo genético tiene pocas restricciones más allá de las consideraciones éticas de modificar los cuerpos de maneras tan radicales y poco humanas. Eso sí, no confundas esta libertad con la capacidad de crear superhéroes en serie como hace Marvel. Aquí tienes que ser coherente con lo que puedes o no hacer en un cuerpo humano. O encontrar la manera de explicarlo.

Además, la ventaja de hacer las cosas así, es que modificar los genes de un grupo de seres humanos suficientemente grande, podría llegar a dar con una nueva subraza neohumana. Bueno, o lo harían si consigues que se reproduzcan y que las alteraciones que has introducido se pudieran traspasar de padres a hijos… pero esto es ciencia ficción, ¿recuerdas?

3. Hibridación

¿Para qué modificar seres humanos gen a gen si ya sabemos que hay un animal que hace lo que queremos incluir? El transhumanismo genético (en su versión más ficticia) sería aquel en el que mezclamos el ADN de uno (o varios) ser humano con el de uno (o varios) animales.

¿Quieres que tus seres neohumanos se camuflen? Mezcla su ADN con el de un camaleón o un calamar. ¿Quieres que se regeneren? Hazlo con el de una estrella de mar.

No creo que sea viable mezclar demasiados genes de dos razas tan distintas entre sí, pero vuelvo a repetir que esto es ciencia ficción. Tus científicos pueden encontrar la manera de alterar el ADN e incluir cadenas largas de genes de otras especies sin matar al individuo.

Eso sí, ¿cuándo dejaría de pertenecer a la especie humana?

En resumen

El transhumanismo es uno de los pilares esenciales de la ciencia ficción. Las modificaciones que puedes hacer en la raza humana (en la realidad) son increíbles y muy variadas. Si, además, tienes la suficiente falta de ética y moral que solemos tener los escritores con nuestros personajes, puedes llegar a conseguir variaciones de los seres humanos alucinantes.

Sin ir más lejos, John Scalzi en su saga de La vieja guardia, tiene seres humanos que pueden vivir y navegar por el espacio sin trajes protectores. No te voy a contar cómo lo hace (es mejor que lo descubras tú mismo), pero es un transhumanismo en toda regla. Aunque, pensándolo bien, todo su libro se basa en una serie de movimientos transhumanistas de la raza humana.

En definitiva: si quieres escribir una historia de ciencia ficción en la que tus congéneres hagan cosas increíbles, o explorar las implicaciones morales, éticas y sociales que tendría hacer algo así, el transhumanismo es la clave.

Anexos:

Consecuencias del transhumanismo

Como el artículo me ha quedado gigantesco (casi 5.000 palabras) he decidido partirlo en dos. Hoy te he contado cómo y qué puedes hacer con este transhumanismo y la semana que viene te contaré los peligros que tiene llevarlo hasta el extremo.

Porque la ciencia ficción es algo más que modificar seres humanos a voluntad. La ciencia ficción tiene una tendencia natural a estudiar el efecto que tendría hacer algo así en el mundo que conocemos. Y el transhumanismo tendría un impacto brutal, ¿no crees?

Dónde ubicar tu historia transhumanista

Si no tienes claro dónde situar esa historia transhumanista que quieres escribir, tengo una propuesta que hacerte:

  • No quiero aburrirte regalándote cosas que no vas a leer pero…

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    Comentarios

    1. ¡Cómo echaba de menos ciencia ficción creíble! (Ya tengo ganas de leer la segunda parte).

      Creo que es uno de los temas mas interesantes para plantear una novela y también uno de los más peligrosos. Si te gusta la ciencia tienes todo un campo de cultivo para plantear alternativas transhumanistas, que has desgranado de una manera muy eficiente, y puede darle rienda suelta a tu imaginación, pero como “necesidad” de género literario, la flipación y la coherencia son amigas con conflictos recurrentes.

      Me atrae especialmente la hibridación como opción de modificación masiva. He leído algunos libros que tratan el tema cuando hay especies alienígenas implicadas y algunas teorías son brillantes (a la par que cogidas por pinzas).

      Algún día me lanzaré a coger algunos relatos que he escrito con estos temas, a ver qué saco en claro.

      Genial artículo (y encantado de que vuelvas con esta sección).

      Un abrazo

      • Muchas gracias, Yon 😉

        Fue una de las peticiones más recurrentes entre mis suscriptores, así que había que volver con fuerza a esta sección. Además, es muy difícil, como dices, mantener el equilibrio entre lo que quieres hacer como escritor y lo que puedes hacer como ser humano. No está de más dejar claro que NO se puede hacer de todo.

        Un abrazo.

    2. Hola David,

      Un artículo excelente. Me ha parecido curioso que no hayas mencionado la serie de Black Mirror. 🙂

      En la primera temporada, un episodio trata sobre qué ocurriría si pudieses incorporar un chip que te permite grabar y recordar cada momento de tu vida. Me pareció super interesante por cómo la tecnología afectaba a la persona (no quiero contar ningún spoiler).

      En el episodio que se llama “Cocodrilo” (tercero de la cuarta temporada), un personaje tiene acceso a un dispositivo que puede acceder a la memoria de otras personas. Aunque esto no lo catalogaría de transhumanismo, creo que tiene que ver en parte, ya que las modificaciones que se hagan al humano pueden ser temporales con ciertos dispositivos. Como si fuesen el efecto de una droga (que mencionas en el post).

      ¡Un abrazo!

      • ¡Hola!

        La verdad es que podríamos llenar el artículo de referencia o, mejor todavía, podríamos hacer uno solo con esas referencias. Black Mirror es un ejemplo de casi todo lo que he comentado en el blog… ¡porque tocan casi cualquier palo de la ciencia ficción! Siempre hacen una exploración del «qué pasaría sí» muy interesante (aunque muy pesimista) con muchas de las tecnologías que tenemos a día de hoy.

        ¡Saludos!

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