¿Has terminado de escribir el primer borrador de tu novela? ¿Crees que ya has terminado? ¿Que lo más difícil está hecho? Siento decirte que no. Todavía te quedan unas cuantas fases muy perras por hacer.

Quizá sepas que hace unas semanas lancé una encuesta en Twitter para ver sobre qué tema queríais tú y el resto de mis lectores que hablase. Un día antes de terminar la encuesta (el día que tenía que decidir qué publicaba) hubo un empate entre «escribir ciencia ficción creíble» y «postescritura de una novela». Sin embargo, la encuesta duró unas horas más y el empate se rompió:

Así que, para compensar ese 3% extra que terminó de inclinar la balanza, esta semana quiero hablarte de este «después de escribir el primer borrador de tu novela».

Después de escribir el primer borrador de tu novela

¿Te he dicho ya eso de que el primer borrador de cualquier cosa es una mierda? Si no te lo había dicho todavía, acabo de arreglarlo. Y es que Ernest Hemingway (el verdadero artífice de esa frase tan certera) tenía mucha razón cuando lo dijo. Porque, te lo vuelvo a repetir por si no te ha quedado suficientemente claro, el primer borrador de tu primera, segunda, tercera, cuarta… novela es una mierda. Por eso se llama BORRADOR.

Que, explicado de otra manera, viene a decir que después de escribir el primer borrador de tu novela te toca escribir tu novela. Es ahora, en las fases que vienen después de escribir el primer borrador, cuando vas a convertir un puñado de arena de pocos euros en una escultura de cristal refinado de miles de euros.

Bueno, por un lado lo vas a intentar y por otro depende de muchos otros factores que tu obra valga esos miles de euros pero… ¿se entiende la idea?

¿Qué te espera ahora?

Ante ti se abren tres caminos diferentes. En uno trabajarás menos y pagarás más, en otro trabajarás más y pagarás menos y en el tercero te darás cuenta de que te falta mucho para llegar a este punto.

Para poder saber a cuál de esos caminos te vas a acoger, necesitas pasar por el gran-mal-trago que viene después de escribir el primer borrador de tu novela:

La primera corrección

Después de escribir el primer borrador de tu novela, toca hacer una primera corrección made in yourself. Como te decía, el primer borrador es siempre una mierda. Voy a ahorrarme las metáforas escatológicas, pero todos sabemos que hay mierdas mejores y mierdas peores.

En esta primera corrección influye mucho tu experiencia como escritor. Si eres un escritor avezado, con unos cuantos primeros borradores de mierda a tus espaldas, lo más seguro es que estemos hablando de una mierda poco mierda. Si es tu primera novela… prepárate para lo que viene…

En cualquier caso, de esta primera corrección vas a sacar en claro unos cuantos puntos muy interesantes sobre ese primer borrador de tu novela. Esos puntos van a marcar cuánto trabajo tienes por delante.

Así que, grábate esto a fuego en tu mente, no debes enviar el texto a nadie después de escribir el primer borrador de tu novela. Necesitas ser tú el que lo coja, lo diseccione y decida qué va a hacer después.

Y para eso tienes que fijarte en tres cosas:

1. Calidad general del primer borrador

Y no me refiero solo a la gramática y la ortografía (que se presupone correcta), sino al estilo de ese primer borrador que acabas de escribir. Yo tengo mi lista de fallos recurrentes grabada a fuego y dedico esta primera corrección a buscarlos como un perro de presa. También me dedico a buscar que las concordancias sean las correctas, las puntuaciones, las maneras de expresarse de cada personaje… en todas esas cosas que hay que mirar después de escribir el primer borrador de tu novela y que no están mal escritos según la RAE.

Si eres un escritor novel y todavía no has pasado por las manos amables de un corrector, un lector editorial y demás profesionales del sector, es posible que no sepas juzgar lo bien o mal que está. Pero lo que es seguro es que después de escribir el primer borrador de tu novela debes leerla para que, por lo menos, tú tengas un buen sabor de boca de lo que has hecho.

Porque si ni siquiera tú estás convencido de que la historia, las tramas y los personajes están donde tienen que estar o hacen lo que tienen que hacer…

2. Coherencia del primer borrador

A mis alumnos del curso para aprender a escribir ciencia ficción les insisto mucho en esto: la coherencia es vital en una historia. No solo en la ciencia ficción, sino en cualquier tipo de historia que quieras contar.

Dejando de lado tu prosa, lo bien o mal que escribas y los fallos de estilo que cometas, la Historia en sí tiene que estar bien atada. Cada trama en su lugar, cada acción con sus consecuencias y todo tu mundo envuelto en un halo de uniformidad. No quieres que un lector se dé cuenta de que hay algo absurdo en el avance de esa historia, eche para atrás, encuentre los puntos de desconexión y se quede con muy mal sabor de boca. Y lo que seguro que no quieres es que ese lector lo publique en algún lado.

Por eso, debes poner especial atención en los detalles que conforman tu historia. En que las piezas del puzzle encajen en su sitio y no haya deus ex machina en ninguna parte.

3. Ritmo

Tú y yo escribimos a una velocidad determinada —1000 palabras al día, 500 ó 5000—, pero leemos a una velocidad muchísimo mayor. Te habrá costado escribir el primer borrador de tu novela tres meses, séis o un año, pero te va a costar leerlo unas pocas horas.

La experiencia de leer el texto completo va a ser ahora muy distinta. Te darás cuenta de que has encadenado demasiadas escenas lentas y llenas de descripciones, que no has dejado de pegar tiros desde la página 1 hasta la última o que tus personajes se tiran medio libro sin hacer nada.

Después de escribir el primer borrador de tu novela te toca sacar el mapa y la brújula y anotar el camino exacto que han recorrido tus personajes. Verás que es distinto del que tenías en tu plan original y es posible que necesites ajustar su estructura.

¿Autopublicación o editorial?

Varias semanas o meses después de escribir el primer borrador de tu novela ya deberías tener en tus manos un manuscrito como es debido. Algo corregido, pulido y que ya estás en disposición de enseñar al resto de los mortales (o no, como verás un poco más abajo).

No será una versión definitiva, ni mucho menos, pero convertir este manuscrito en una obra terminada va a ser mucho más fácil.

De hecho, antes de seguir con los tres caminos que vienen ahora, quizá quieras enviar el texto a un lector editorial, un corrector o a alguien que pueda evaluar la calidad real que tiene.

En este punto ya estás en disposición de enviar el texto al siguiente eslabón en la cadena. Eso sí, tendrás que decidir si quieres optar por la vía tradicional de publicación (enviar manuscrito y esperar respuesta) o por la vía de la autopublicación. Y aquí vienen los tres caminos que te decía antes:

1. A la basura

Es posible que después de escribir el primer borrador de tu novela, de haberlo corregido y de haber invertido meses en ella, te des cuenta de que ese manuscrito sigue siendo una mierda. No es nada demasiado raro, sobre todo si es la primera, pero debes estar preparado para tomar esta decisión.

Yo mismo he tirado tres novelas antes de llegar hasta aquí y no me arrepiento de haberlo hecho. Me sirvieron como ejercicio práctico, como aprendizaje y como lección de humildad. A escribir se aprende escribiendo, a corregir corrigiendo y no podemos pretender que la primera de en la diana.

Y tienes que tener en cuenta que una primera impresión solo se tiene una vez. Si publicas algo que tú mismo sabes que es malo, te estás arriesgando a dejar esa sensación en tus lectores.

Quizá necesites pasarle la obra a algún lector editorial para confirmarlo, pero mi experiencia me dice que tú mismo puedes saber si vale o no la pena publicar algo.

2. Editorial

Si tú o alguien profesional que haya leído tu obra decide que es publicable bajo algún sello editorial, es posible que quieras lanzarte a explorar el camino de la publicación tradicional.

En este caso, con el manuscrito revisado, podrías querer enviarlo a todas las editoriales que encajen con lo que buscas.

Siéntate a esperar, ten paciencia y, sobre todo, empieza a escribir el siguiente libro. Que esto va para largo 😉

3. Autopublicación

En paralelo con la opción anterior, podrías querer publicar la obra resultante. Si este es el camino que quieres para tu novela, aquí te dejo una serie de artículos que podrán ayudarte:

Prepárate para trabajar duro, promocionarte tú mismo y para pagar un buen dinero a los profesionales que te ayudarán a hacerlo todo como es debido. Pero cuando termines el proceso, verás tu libro impreso.

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Conclusión

Si has terminado de escribir el primer borrador de tu novela y crees que has terminado… estás en un error. Dedícate en cuerpo y alma a corregir ese primer borrador, a convertirlo en algo más y cuando ya tengas un manuscrito en lugar de un borrador siéntate a pensar en qué vas a hacer con él.

Ningún camino es mejor que otro y todos tienen cosas buenas y malas (incluso el de tirar ese borrador a la basura). Evalúa los pros y los contras y decide por cuál de ellos vas a tirar. En cualquier caso… ¡enhorabuena! Terminar de escribir el primer borrador de tu novela es algo maravilloso que no puede decir todo el mundo.

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