Todavía recuerdo como si fuera ayer el día en que empecé a leer ciencia ficción. Una época dorada, llena de cambios, de pelos en la cara, en otros sitios que no eran la cara, de granos y de una mente maleable y fácil de engañar. Una época dulce y feliz en la que casi cualquiera podía engañarnos. Es más, si ese cualquiera era mujer… todos caíamos como moscas bajo su hechizo.

Porque sí, a mí aquel día me engañaron con vileza, alevosía y mala leche. ¿Cómo sino se explica que entrase a una librería extasiado de Tolkien y saliera con la saga de la Fundación de Asimov bajo el brazo? Es algo así como enchufarle Clive Barker a una amante de Danielle Steel… no es que esté mal uno u otro, pero no tiene mucho sentido el cambio. O meterle Cradle of Filth en vena a un amante de Camela

Aunque no es que me arrepienta de haber leído la saga completa de la Fundación, la mitad de la del Imperio y parte de la de Robots… Lo que sí puedo hacer es poner en entredicho la amabilidad de aquella guapa y madura librera (que no tendría más de 20 años) que me desvió de los orcos, la magia y las espadas con la densa realidad ficticia de Asimov. De hecho, soy consciente de que sobreviví a Isaac Asimov por mi juventud, mi inocencia y algo parecido a un no hay huevos que escuché por ahí.

Quizá debería darle las gracias a aquella muchacha…

Sin embargo, si tuviera que repetir mi experiencia con esa primera vez en un momento hormonal un poco más estable no creo que lo hiciera de aquella manera. Sin preliminares, sin cariño, sin suavidad,…

Desconfía de todos los hombres y mujeres serios y respetables que quieren arrastrarte al lado oscuro. Porque hoy en día, cuando surge una conversación de este tipo en un entorno en el que hay algún friki desalmado (recalco desalmado como la parte despectiva del sujeto, no la de friki) de la ciencia ficción cerca, puedo sentir el mismo dolor que sentí yo aquella vez en los ojos de aquel que hace esa desafortunada pregunta: ¿por dónde puedo empezar a leer ciencia ficción?

Mi primera repuesta para todos aquellos afortunados que hayáis sentido la picazón interior de desvirgar vuestra mente y empezar a leer ciencia ficción es simple: no te fíes de nadie. Hay quién busca ayudar al prójimo y facilitarle la tarea de introducción a un mundo amplio, complejo y en ocasiones denso. Pero hay mucho experto en el dolor ajeno que disfruta viendo cómo las naves intelectuales de los no-iniciados se estrellan en un muro hecho por completo de la más dura ciencia ficción.

Quizá lleves esta regla del no te fíes de nadie hasta el extremo. Quizá no quieras hacer caso de las propuestas que te plantee para empezar a leer ciencia ficción. Quizá no te llenen los libros que te proponga o que quieras expandir tus horizontes más allá. Así que, antes de darte esa lista de títulos, vamos a trabajar un momento en la discriminación de aquellos a quiénes no tienes que hacer caso cuando quieras iniciarte en este mundo.

Cómo NO empezar a leer ciencia ficción

Lo primero de todo que tienes que saber es que hay que distinguir obra maestra de libro adecuado para neófitos. La mayoría de las obras maestras clásicas de la ciencia ficción son apasionantes, magníficas y huesos duros de roer. Y no por no ser capaz de leerlas o no disfrutarlas deja uno de ser un buen amante de la ciencia ficción. Empezar a leer ciencia ficción por las obras maestras es como empezar a leer en castellano cervantino con El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha: una mala idea.

Así que…

Si alguien te recomienda empezar a leer ciencia ficción por el principio de los tiempos, por el Frankenstein de Mary Shelley, no le hagas caso.

Si alguien te recomienda empezar a leer ciencia ficción por Isaac Asimov no le hagas caso.

Si alguien te recomienda empezar a leer ciencia ficción, en general, por los clásicos (¿Sueñan los androides…?, Farenheit 451, 1984,…) no le hagas caso.

Si alguien te recomienda empezar a leer ciencia ficción por Greg Egan no le hagas caso y bórralo de tu lista de amigos. Este tío no te quiere ningún bien.

Si alguien te recomienda empezar a leer ciencia ficción por Neal Stephenson… y especifica que lo hagas por Anatema… no le hagas caso, bórralo de tu lista de amigos y contrata a un par de tíos de dudosa reputación para que le hagan una visita… porque quiere que sufras lentamente…

…si especifica Seveneves… tampoco le hagas caso, aunque no hará falta que le busques para desplazarle las piernas en sentidos de giro inverso…

…si no especifica… bueno, tienes varias opciones aceptables en su repertorio para empezar, aunque no sé si es tu mejor opción.

Si alguien te recomienda empezar a leer ciencia ficción por…

Joder David, ¿por qué le estás diciendo eso al pobre chaval? Si hay un montón de libros muy buenos en esa lista…

De hecho sí, hay libros magníficos de cualquiera de los autores anteriores. La mayoría de los que estoy descartando son obras de arte en sí mismas pero recuerda que el objetivo de este artículo es conseguir que un ser no iniciado se aventure a empezar a leer ciencia ficción. No estamos buscando abrumarle con desarrollos filosóficos, científicos o tecnológicos que podrían cortocircuitar el cerebro de cualquiera. Estamos buscando darle algo suave, ligero y entretenido con lo que pierda el miedo a la Ciencia Ficción (nótesen las mayúsculas).

Ya pasaremos después, cuando al paciente le haya picado la curiosidad y su conversión de neófito a experto maestro de la orden CiFi haya empezado, a darle carne de calidad espiritual que le romperá los dientes.

Cómo empezar a leer ciencia ficción sin morir en el intento

Ya tienes una mínima noción de por donde no debes empezar a leer ciencia ficción. Sabes que las recomendaciones clásicas, los libros de autores como Egan o Stephenson son huesos duros de roer y, sobre todo, difíciles de digerir. Guárdate todos esos títulos en una lista para tu fase 2 como nuevo amante de la ciencia ficción, pero no empieces por ninguno de ellos.

En cambio, lo que sí te recomiendo, es que cojas cualquiera de los libros de la siguiente lista y lo devores sin más dilación.

¿Por qué sé que esto funcionará? Porque ha sido la manera que he encontrado de hacer que mi mujer pierda el miedo a la ciencia ficción y se aventure a leer (y disfrutar) de este maravilloso género. Además tienes que tener en cuenta que su miedo es superior al tuyo, porque ella tiene que sufrir mis divagaciones filosóficas sobre la existencia mientras leo Ciudad Permutación… Y aun así sigue casada conmigo y se ha atrevido a meterse en el mundo de la ciencia ficción.

NOTA: El orden de la lista es puramente alfabético. No quiero condicionar tu selección, así que escoge cualquiera de ellos del modo que prefieras.

Amanecer Rojo de Pierce Brown


Amanecer Rojo

Una muy buena elección para empezar a leer ciencia ficción. Es la primera novela de una trilogía de aventuras dentro del sistema solar. Este primer libro, situado en Marte, empieza fuerte, avanza fuerte y termina aún más fuerte. Su lectura es rápida y muy ágil. De hecho, podrías trasladar prácticamente todo el argumento al medievo y redactar una novela de aventuras épicas con el mismo esquema.

Pero claro, la gracia de esta novela es ese sabor tecnológico. Esa sociedad organizada en colores (castas), con sus avances increíbles, sus propiedades físicas inherentes al color al que pertenecen y las disputas políticas que tienen entre ellos. Aunque… ahora que lo pienso… se me hace raro que este estadounidense que eligió, casualmente, el color rojo como la casta baja de sus mundos no decidiera (casualmente también) que el color azul era el que comandaba todo.

El juego de Ender de Orson Scott Card

El juego de Ender

Espero que no hayas visto la película que hicieron hace unos años. Si lo has hecho… lee el libro para saber por qué nos gustan más los libros que sus películas. Una ópera espacial en la que nuestra futura sociedad entrena a niños para que jueguen al juego más peligroso y divertido de todos: la propia guerra.

Muchos de los lectores que conozco utilizaron este libro para empezar a leer ciencia ficción. No es mi favorito, pero es una lectura fácil y amena.

Dune de Frank Herbert

Dune

Después de leer a Isaac Asimov cayó en mis manos una edición de hace cuarenta años (ni siquiera tiene código de barras en su portada) de Dune. Si bien es cierto que nos sumergiremos de lleno en un universo grande y complejo, es una novela de aventuras en un supuesto planeta desértico llamado Arrakis que hará las delicias de cualquiera al que le guste una buena historia.

Creo que empezar a leer ciencia ficción por aquí sería lo más parecido a empezar por un clásico. Y si no empiezas por él, al menos una vez en la vida deberás pasar por las páginas que Frank Herbert escribió hace cincuenta años.

Eso sí… si has visto la película del año 1984 en la que Sting hace de uno de los Harkonen… mis más sinceras condolencias. Porque vaya pedazo de m***** de película.

Se supone que es el primer libro de una saga de libros. Pero desde mi experiencia te diré que leerlo es más que suficiente y que, en caso de que quieras extenderte en ese universo, no debes leer más allá del tercero. Una trilogía que luego él y su hijo extendieron hasta más allá de lo razonable. Luego vienen los preludios, ludios y postludios que utilizaron para terminar de pudrirse de pasta. Pero quién va a culparles por ello…

Guía del Autoestopista Galáctico de Douglas Adams

Guía del autoestopista galáctico

Es curioso cómo esta lista para empezar a leer ciencia ficción tiene casi todos los libros que han sido trasladados al espacio audiovisual. Sin embargo, en todos ellos la versión escrita supera con creces su adaptación al cine. Aunque es cierto que la película de Guía del autoestopista galáctico se disfruta y se ríe casi tanto como el libro.

¿Qué puedo decir de este libro? Que es absurdo, que es cómico y que es ciencia ficción. Eso sí, humor británico por los cuatro costados. Si no estás hecho a esa particular manera de reírse… quizá debas leer algo diferente. Por ejemplo El sueño del androide de John Scalzi. Libro que no incluyo en la lista porque ya tenemos…

La vieja guardia de John Scalzi

La vieja guardia

Una aventura militar espacial de un hombre de 70 años al que las Fuerzas de Defensa Coloniales recluta para luchar en el espacio en una guerra de la que nada se sabe en la vieja Tierra. Tiene ideas muy buenas sobre armamento, viajes, ciencia avanzada y demás y, sobre todo, mucha acción. ¿Quién puede resistirse a viejos seniles de 70 años luchando contra alienígenas?

También es una opción magnífica para empezar a leer ciencia ficción sin morir en el intento.

Se supone también que es el primer libro de una saga. Pero habiendo leído cuatro de ellos es justo decir que todos son autoconclusivos. Sí, avanzan en el mismo universo y no se deberían leer en desorden, pero su núcleo central esta atado y bien atado por sí mismo.

Ready Player One de Ernest Cline

Ready Player One

Un libro de hace menos de cinco años que ha conseguido encumbrarse a la posición de leyenda casi desde su publicación. Ernest Cline se aprovecha de todos aquellos que nacimos o crecimos durante la década de los 80 para hacernos venerar un libro que, por lo demás, contiene una historia bastante común.

Sin embargo, la magia de Ready Player One está contenida precisamente en esas magníficas referencias a la cultura friki de los años 80 y 90. Constantes menciones a juegos, películas y videojuegos que viven ocultos dentro de un entorno de realidad virtual en el que nuestro protagonista vivirá increíbles aventuras para poder liberar a internet de la malvada corporación que quiere controlarlo todo.

Empezar a leer ciencia ficción por él tendría una doble ventaja: es entretenido y te adelantarás a la publicación de su versión cinematográfica. Porque si algo supo hacer Ernest Cline es hacer una historia a la medida exacta de Steven Speilberg. Porque ya sabes que Speilberg por comprar compraría mierda enlatada si viniera en un envase original de los años 80… Pero claro: éxito literario + derechos para hacer la película + Speilberg = todos los escritores odiamos a Ernest Cline por mamar de la teta de oro.

En definitiva

Empieces por donde empieces a leer ciencia ficción intenta evitar aquellos títulos que, por su propia definición, puedan hacerte aborrecer el género en lugar de adorarlo. Asegúrate de que los consejos que te den vienen de alguien que no duerme con un manual de programación bajo la almohada y que no sueña en código binario.

Es importante que tu primer contacto con este mundo sea suave, tranquilo y placentero. Que no te duela cuando entre y que tampoco te duela cuando salga. Porque si algo tiene la ciencia ficción (sí, sí mal pensado, sigo hablando de empezar a leer ciencia ficción) es que puede dejarte un poso que te haga comerte la cabeza durante unos días.

Pero en cualquiera de los casos, asegúrate de empezar a leer ciencia ficción por algo que te vaya a gustar, a entretener y que te invite a leer mucho más con el tiempo. Luego, si quieres, puedes echar un vistazo a mis reseñas o a mi cuenta de GoodReads.

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